Nos enfrentamos a un mundo VUCA (Volátil, ambigúo, complejo, incierto) a cuyos cambios acelerados no estamos siendo capaces de responder adecuadamente. La globalización, el avance tecnológico, la aceleración digital y los cambios repentinos en la forma de comportarse de los seres humanos nos genera el constante desafío de adaptarnos permanente a los nuevos contextos para los cuales no estamos preparados. 

Este fenómeno se acentuó más aún debido a la influencia del Covid-19 que provocó cambios drásticos en la forma en que las personas vivimos, trabajamos, nos relacionamos, entre otras, y generó enormes cambios en todos los ámbitos.   

El Coaching da respuesta a ello y por eso es considerado una de las profesiones del futuro. El Coaching centra su atención en cuáles son los nuevos patrones de pensamientos, condiciones emocionales, habitos y conductas que el Coachee (cliente) debe desarrollar para desempeñarse de manera efectiva ante los desafíos presentes y favorecer los resultados deseados.

Con respecto al futuro del Coaching, para el portal de negocios Dugudd-Hoy, “se espera que para 2022, el sector del coaching de negocios crezca más rápido de lo que creció la economía del 2012 al 2017” en países del primer mundo. Y aún en contextos recesivos, las personas y empresas van a necesitar siempre de apoyo, orientación, guía y contención.